Frecuentemente la pre
escritura es vista sólo como una técnica para generar y centrar ideas; sin
embargo también es útil para organizarlas. Entre estas estrategias de pre
escritura, se pueden incluir: la lluvia de ideas, escritura continua, la
telaraña, listado de ideas, dibujo y el mapeo.
El escritor podrá usar
cualquiera de éstas, de forma individual o combinada, para desarrollar un
esquema completo y detallado de ideas que le provea de una base sólida para su
primer borrador.
A continuación se hace una
breve descripción de algunas de las técnicas anteriormente mencionadas.
a. Lluvia de ideas.
Cuando los estudiantes están
aprendiendo a usar estrategias de pre escritura, es útil que participen en
discusiones preliminares o sesiones de lluvia de ideas, que le permitan
relacionar tópicos de escritura con sus propias experiencias.
Durante la sesión de pre escritura nada es correcta o incorrecta; el propósito es generar ideas que estimulen la escritura y, virtualmente cada respuesta tiene potencial. Es recomendable que los estudiantes trabajen en pequeños grupos en estas estrategias de pre escritura, cuando se hayan familiarizado con la lluvia de ideas de forma oral, podrán pasar a trabajar individualmente y por escrito.
La transición entre la forma
oral y la forma escrita es importante desde el punto de vista cognitivo,
ya que el alumno al expresar en voz alta los pasos que va realizando, se hace
consciente del proceso ayudando esto a que lo vaya incorporando a sus
estructuras mentales para futuras aplicaciones.
Ejemplo:

b. Escritura continua o libre.
Esta estrategia es similar a
la lluvia de ideas. La meta es simplemente generar y recordar ideas; a los
estudiantes se les pide escribir sin detenerse por un determinado período
de tiempo (cinco o diez minutos, por ejemplo), respondiendo a un estímulo en
particular (una palabra o frase), la única regla es no parar de escribir, si no
hay ideas, puede escribir una y otra vez: “no sé qué escribir”, “tengo
la mente en blanco”; cualquier cosa similar, hasta que las ideas empiecen a
fluir.
En este tipo de ejercicio no
hay edición, no hay errores, ni tachaduras, no hay reflexión sobre lo que se
escribe; el propósito de esta estrategia es encontrar y capturar imágenes,
pensamientos, sentimientos y palabras para poner en el papel. La escritura
libre o continua les ayuda a aprender a separar el proceso de producción del
proceso de edición.
Ejemplo:
Son tercos, necios, locos,
infieles. Siempre están con sus amigotes en la borrachera son completamente
machistas pero la verdad no los cumplo ya que esa es la educación que han
recibido, sin embargo hay algunos que son muy atentos, amorosos, románticos y
detallistas sabes escuchar amar y comprender a la razón y la palabra de la
mujer porque aunque seamos difíciles y de carácter pesado no podemos
cambiar la forma de pensar de nadie. A pesar de todo no dejamos de coexistir
con ellos.
c. La Telaraña.
Algunos estudiantes tienen
dificultad en precisar o centrarse en una parte del tema, la telaraña resulta
efectiva al focalizar la atención en un tema particular o en una porción
del escrito. Los estudiantes empiezan escribiendo una palabra o una frase
dentro de un círculo dibujado en el centro del papel, entonces, como en la
lluvia de ideas o la escritura continua, se empiezan a escribir alrededor
todas las ideas que tengan relación con la primera; cada frase o palabra es
encerrada en un círculo y unida a la precedente; de esta manera al relacionar
cada palabra o ideas entre sí, la colección resultante muestra más
interrelación que las dos estrategias anteriores. Esta técnica es efectiva para
desarrollar una descripción basada en un dibujo o al ampliar ideas para
una pieza narrativa o informativa; ya que dirige la atención de los estudiantes
a escribirlos detalles de objetos o ideas con relación a uno u otro en el
conjunto.
Ejemplo:

d. El Esquema.
La escritura de tipo
informativa / narrativa, requiere que el estudiante explique cómo hacer algo.
Es necesario una secuencia de pasos para lograrlo, en este caso el diagrama de
flujo es útil para cualquier escrito de esta naturaleza; en esta actividad, el
escritor conecta cada entrada con la siguiente, así, las ideas o eventos
progresan linealmente.

e. El Listado.
Aun cuando el diagrama de
flujo es útil organizando las ideas para el primer borrador, muchos
estudiantes tiene la tendencia a mencionar los pasos principales y dejar fuera
los detalles necesarios para una mayor comprensión del mismo.
El listado de ideas se puede
utilizar conjuntamente con el diagrama de flujo por ejemplo: usando las
entradas del diagrama como encabezados para listados más específicos.
El listado asiste en la
generación y organización en la escritura “clasificadora”; con esto el escritor
puede enlistar una serie de ideas y enumerarlas de acuerdo a como planea
presentarlas.
f. El Dibujo.
A muchos estudiantes les
encanta dibujar, tienen disposición natural y esta inclinación puede ser
canalizada a una actividad de pre escritura; en ésta, el estudiante puede
desarrollar una línea temática en una secuencia de dibujos y luego trasladar la
historia en palabras, usando los dibujos como una guía.
Los Mapas como
representaciones gráficas.
Durante la década de los
ochenta, el uso de técnicas para la elaboración de mapas floreció; el
término abarca una variedad de estrategias diseñadas para mostrar,
gráficamente, la información organizada en categorías relacionadas con un
concepto central. Los mapas ayudan a los estudiantes a conectar su conocimiento
previo acerca de determinado tema y entender ese conocimiento por medio de la
adquisición de vocabulario y la discusión. La elaboración de mapas ha
demostrado ser una forma efectiva para aprender nuevas palabras, un
procedimiento para activar los esquemas de los alumnos y una técnica que mejora
tanto la escritura como la comprensión.

No hay comentarios:
Publicar un comentario